Agua del limonero – Mamen Sánchez

Revisado

Agua del limonero.

El destino llama a la puerta de la periodista Clara Cobián el día que recibe el encargo de trasladarse a Nueva York para realizar la biografía de Greta Bouvier, la dama más misteriosa de la alta sociedad internacional, una maestra en el arte de esconder secretos y de manipular a los que la rodean. Las dos mujeres están unidas por su relación con Hinestrosa, uno de los escritores más famosos de España, con el que Clara mantuvo un romance del que no salió muy bien parada.

No se llamaba Clara Cobián la chica que entró aquella mañana de junio en mi despacho con el borrador de una prometedora novela bajo el brazo, pero sí era andaluza de acento y de andares, sí era menuda, flacucha y desgarbada, y sí tenía pecas en la cara, flores en la falda, las rodillas huesudas y la risa fácil. «Qué nombre más bonito, Agua del limonero», le dije, pero ella no me explicó a qué venía el título y yo me quedé pensando en una canción cubana con vocación de rumba, hasta que, al levantarse, al revoleársele los volantes de aquella falda tan corta, noté un no sé qué de limones tiernos escapándosele del cuerpo y me entraron ganas de tomarme un mojito dulce a su salud.

Tampoco se llamaba Iluminada su jefa, sino que era dueña de otro nombre, también de los que siguen a María, pero menos resplandeciente y más recogido, y muy conocido en el mundo del periodismo banal, que, si lo digo en voz alta, sabes de quién se trata, así que me lo callo, no le vayas a seguir la pista y descubras quién es realmente el canalla de Hinestrosa.

Sobre la Autora.

Mamen Sánchez nació en Valencia (España) en 1972.

Se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y ha realizado cursos de doctorado en Historia y Literatura, además de cursos de Literatura y Civilización Francesa en la Sorbona y de Literatura Inglesa en las universidades de Londres y Oxford.

Es subdirectora de la revista ¡Hola! y directora de ¡Hola! México. Está casada y tiene cinco hijos.


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