Consideraciones sobre la Revolución francesa – Madame de Staël

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Consideraciones sobre la Revolución francesa.

Madame de Staël fue una de las grandes cabezas políticas de su tiempo y ejerció una influencia decisiva sobre más de medio siglo de vida cultural y política de Francia y Europa. Profunda defensora de las libertades políticas, se enfrentó sin contemplaciones tanto al terror jacobino como al autoritarismo de Napoleón. Estas Consideraciones sobre la Revolución francesa, centradas en la lucha por establecer las libertades civiles y un equilibrio de poderes que evitara cualquier dictadura, ya fuera de un hombre o de una clase, constituyen la primera gran obra en ofrecer una reflexión de conjunto sobre los sucesos revolucionarios y sus consecuencias.

Haber tratado personalmente a los protagonistas de aquellos años de hierro le permite, junto con su sentido psicológico de novelista, trazar impagables semblanzas de un sinfín de hombres y mujeres ilustres. Por las páginas de este libro desfilan grandes personajes de la historia, desde su venerado padre, el ministro Necker, a Mirabeau, de Luis XVI a María Antonieta, de Marat a Robespierre, del general Lafayette a Bonaparte, de Benjamín Constant a Chateaubriand…

Sobre la Autora.

Madame de Staël (Anne-Louise-Germaine Necker, baronesa de Staël-Holstein, 1766-1817), hija de Jacques Necker, el gran financiero de Luis XVI, buscó refugió en Suiza tras la Revolución Francesa. Allí, instalada en el cháteau de Coppet, junto al lago Léman, su salón adquirió pronto un renombre internacional, siendo frecuentado por los personajes más influyentes del mundo político y literario de la época. Allí conoció a Benjamín Constant, con el que mantendría una relación tempestuosa.

Tras una obra de teatro (Sophie ou les Sentiments secrets, 1786) y otra dedicada a su maestro espiritual (Lettres sur le caractére et les écrits de J. J. Rousseau, 1788), publicó un ensayo de crítica literaria (De la littérature considérée dans ses rapports avec les institutions sociales, 1800) en el que definía una nueva estética literaria, subrayando la importancia de la pasión y de la imaginación y reivindicando el cosmopolitismo literario. Aparecieron luego dos novelas (Delphine, 1802 y Corinne ou l’ltalie, 1807) y su ensayo De l’Allemagne (1813), en los que establecería el ideal de amor para los autores románticos así como una definición esencial del romanticismo. Otros ensayos suyos son De l’influence des passions sur le bonheur des individus (1796) y Reflexión sur le suicide (1812).


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