Solo una caricia – Maya Banks

Por Revisar

Solo una caricia.

Educada desde jovencita en una secta religiosa, Jenna no ha tenido contacto con el mundo exterior, lo único que tiene son vagos retazos de recuerdos que parecen pertenecer a otra vida. Recuerdos a los que se agarra cuando los líderes de la secta descubren sus poderes sanadores… y la castigan. Años de cautividad y sometimiento a las estrictas órdenes de la secta han convertido a Jenna en una mujer tímida y dócil… o eso es lo que todos creen. En realidad, está esperando el mejor momento para escapar.

Cuando una asustada Jenna trata de robar el todoterreno de Isaac, la ira de él se transforma en un sentimiento protector hacia la guapa y magullada extraña. Pero, cuando disparan a Isaac en un tiroteo, él está seguro de que su fin está cerca… hasta que Jenna lo toca y cierra sus heridas. Mientras intenta protegerla ella se niega a decirle cuál es la naturaleza del peligro que la acecha y cómo lo ha curado, pero Isaac está empeñado en ganar su confianza… y su corazón. Porque una sola caricia ha bastado para saber que quiere que Jenna sea suya… para siempre.

Sobre el Autor:

Maya Banks nació el 20 de agosto de 1964 en Texas, Estados Unidos. Ha aparecido en las listas de best sellers de The New York Times y USA Today en más de una ocasión con libros que incluyen géneros como romántica erótica, suspense romántico, romántica contemporánea y romántica histórica escocesa.

Vive en Texas con su marido, sus tres hijos y otros de sus bebés. Entre ellos se encuentran dos gatos bengalíes y un tricolor que ha estado con ella desde que tuvo a su hijo más joven. Es una ávida lectora de romántica y le encanta comentar libros con sus fans, o cualquiera que escuche. Maya disfruta muchísimo interactuando con sus lectores en Facebook, Twitter y hasta en su grupo Yahoo!

A Maya le gustan más los gatos pero su hija les convenció a ella y a su marido de que lo que de verdad necesitaban era un perro. Elaboró una propuesta de dos páginas escritas a mano donde detallaba por qué tenían que tener un perro en casa, y después de aquello se embarcaron en la búsqueda del perro perfecto. El viaje para recoger al animal estaba a dos horas de distancia y a Maya la detuvieron por exceso de velocidad mientras iba, además, hablando por teléfono con su agente quien le estaba contando que había recibido una oferta de una editorial para publicar uno de sus libros… «El oficial de policía no se impresionó ni se apiadó lo más mínimo. Me puso la multa de todos modos. Por lo tanto, ahora le digo a mi hija que su perro se convirtió ¡en un capricho muy caro!»

Cuando Maya no está escribiendo, le encanta cazar y pescar con su familia. «A todos nos gusta el aire libre y realizar excursiones de caza toda la familia cada año. También nos encanta viajar. Una de las excursiones más recientes fue a Escocia».

Piensa que el aspecto más gratificante de su profesión de escritora es llegar a conocer a tantos lectores maravillosos. «No hay nada mejor que compartir libros con alguien que ama el género romántico tanto como yo».


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